Ediciones Glénat publica por fin Peatones, un retrato hilarante y tierno de lo que significa ser veintañero y sus complicaciones
El cómic argentino ha sido por antonomasia una fuente inagotable de buenos autores. De una tierra que ha aportado guionistas tan sólidos como H. G. Oesterheld, Carlos Trillo o Ricardo Barreiro, sólo podía salir alguien como Alejo G. Valdearena, equivalente en sensibilidad y talento a los mencionados, pero perteneciente a una nueva y pujante generación de profesionales; y lo mismo se puede aplicar al dibujante Feliciano G. Zecchin: en un país que ha dado los pinceles de Enrique Breccia, Horacio Altuna o El Tomi, resulta menos asombroso la existencia de un joven artista tan versátil y expresivo como él.
Valdearena y Zecchin se reunieron hace una década para crear Peatones, una serie que se publicó mensualmente, en episodios autoconclusivos, dentro de la ya extinta revista española El Víbora. Como ocurría con casi todo lo que se editó en la última etapa de esta publicación, la serie no tuvo la repercusión mediática que se merecía. Pero quienes pudieron disfrutar de ella en su momento, sabían que estaban ante un punto y aparte del cómic de humor costumbrista.
Peatones narra la vida cotidiana de Tony y Beto, dos amigos del alma, cada uno con un enfoque diferente sobre cómo debe ser su relación con las mujeres. Tony es pragmático e indomable; Beto romántico y perdedor. Ambos tienes sus razones para ser como son y, lo más importante, los lectores se morirán de risa siendo testigos de sus peripecias románticas... y no tan románticas.
Ahora, una década después de su primera aparición, Ediciones Glénat recoge por fin en una sola novela gráfica las veintiún historias que componen Peatones, dentro de la Colección Popcorn. Como complemento, se incluyen también cuatro historias cortas de los mismos autores, historias llenas de matices y buen gusto que cuentan con el amor platónico como elemento común.
Peatones aparecerá, con prólogo de Félix Sabaté, a finales de este mes.