1) No son la versión nipona de Beavis y Butthead ni un remake de National Lampoon's European Vacation ... Son Sho-u Tajima (MPD Psycho) y su editor (japonés) Serizawa, perdidos pero encantados en la estación de Sants durante su visita relámpago a la Barcelona de Gaudí.

2) Tajima y Serizawa disfrutando las excelencias del alcohol español. Intentamos que Tajima ocultara con su dedo la marca de la cerveza, ¡pero tiene un dedo muy estilizado!

3) Pese a lo que parezca (esa nariz chatina...), no, no son hermanos: y Sonoe Nanko es mucho más guapa.

4) MPD Psycho, la serie de Sho-u Tajima publicada en España por Glénat, bien a la vista en el stand de Expocómic.

5) Tajima parece presa de un rapto extático, desentendido del todo, mientras su compatriota el Ministro de la Embajada Japonesa, Akira Yamada, se esfuerza por cortar la bandera española (¿eso no será un delito?) ante la mirada complacida de don Emilio Gonzalo, director de Expomanga.

6) Pero como el Ministro no atina, Tajima recoge el testigo y la emprende a tijeretazos, provocando la alegre sonrisa de una fotogéncia sirvienta de rosa.

7) Los dos amigos japoneses escrutan un pedazo de los colores patrios... No parecen entender nada.

8) Tajima y Yamada se observan, sin saber muy bien qué hacer con los retales españoles, mientras una horda de freaks les observa hambrienta. Observen al lado el inquietante parecido de Emilio Gonzalo con Gene Hackman/Lex Luthor... uy uy uy.

9) Finalmente, los dos invitados se ponen de acuerdo y enseñan el bonito cuadradito español ante la alegría exaltada de todos los congregados.

10) Aquí podemos ver parte de la muestra dedicada al 40 Aniversario de la revista de manga Shonen Jump, trufada de ejemplares cedidos por Glénat Ediciones. Lo del cordel no sólo queda moderno, sino que evita los robos.

11) Una de las portadas de Shonen Jump, protagonizada por ¡Campeones! ... Oliver y Benji ... Capitán Tsubata ... ya sabéis.

12) Uno de los niños sopesa las posibilidades que tiene de meter la revista en su mochila sin que nadie se dé cuenta...

13) Como se puede ver, la exposición dedicada a Shonen Jump recibió la visita de muchos fans.

14) Eh... uh... esto... En fin, ¿qué podemos decir que no ofenda la sensibilidad de estos dos chicarrones? Pues casi que mejor no decimos nada.

15) Un ejemplo de la rica variedad de consoladores típicos japoneses... esto... digo, mazos de mortero...

16) Armaduras clásicas de guerreros japoneses del Período... más cruento. Una cucada.

17) No sabemos quiénes son estos tres niños, pero los ponemos aquí porque nos parecen muy guapos.

18) Esta chica oriental también nos parece muy guapa, aunque Tajima parece más pendiente de la otra (que también es guapa, para qué negarlo).

19) Éstos son los jamones ibéricos que de verdad motivaron a Tajima.

20) Fotografiada así, parece que la mesa rectangular con Tajima y el resto de la troupe japonesa no consiguió una gran concurrencia de público...

21) ...Pero vista desde el otro lado, la cosa se presenta bastante diferente, ¿verdad?

22) El Ministro Yamada dando las gracias en nombre de Doraemon.

23) No, no es la cola de firmas de Trenz Reznor... ¡se trata del mismísimo Sho-u Tajima dedicando ejemplares de su obra MPD Psycho!

24) La deliciosa Sonoe Nanko recibiendo el Premio al Mejor Manga de Autor Español, en nombre de su dibujante, Javier Rodríguez.

25) ¿Qué va a hacer esta mujer? ¿Acaso va a protagonizar una demostración práctica de cómo cometer sepukku?

26) ¿Se ensartará en hara-kiri cual pinchito moruno... digo, asiático? Quizá ese pañuelito sirva para limpiar la sangre... o para no dejar huellas en la empuñadura.

27) O quizá simplemente va a afeitarse.

28) Ah, no, era una exhibición de cómo servir el té. Qué alivio...

29) Ésta es la juventud que Glénat Ediciones está ayudando a crear en nuestro país... Fantástico.

30) Mientras, Tajima continúa dejándose la piel en sus dedicatorias a los fans.

31) Aquí, Tajima fumándose un cigarrito. Como dirían el El mundo de Wayne : “Hmmm, coooool ...”.

31) Apabullante retrato de Tajima con la Sagrada Familia de fondo. Un recuerdo inolvidable sin duda de su visita a Madrid.
