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08/08/2007

¡Exclusiva!: Entrevistamos al “otro Bolland”

Brian bolland nos contó que estaba pensando (y hasta qué estaba pasando en su vida) mientras escribía y dibujaba las historietas de Bolland Strpis!

Con Bolland Strips! los fans de Brian Bolland descubrimos que el autor de Camelot 3000 y La broma asesina tiene un lado B, y sobre esa cara oculta –por donde se pasea un numeroso grupo de personajes de lo más bizarros e interesantes– le hicimos unas preguntillas por mail que nos contestó muy amable e ingeniosamente.
Pasen y conozcan al “otro Bolland”.


- En su obra, la producción de ilustraciones y portadas excede por mucho a la de cómics propiamente dichos... ¿Por qué? ¿Disfruta más haciendo portadas que páginas interiores?

- Ahora mismo, pareciera que disfruto más haciendo páginas interiores. Cuando has dibujado unas cuantas portadas empiezas a quedarte sin ideas. De vez en cuando me dan un guión completo, con el que trabajar, que contiene una imagen perfecta para una gran portada; eso es emocionante. A veces tengo que crear una portada que esté lista para promoción rápidamente, con el guión aún sin terminar y una vaga idea de lo que pasa en la historia; eso es más difícil. También pasa que no siempre me interesan los personajes que me dan para dibujar. Y sólo puedo hacer las portadas de los cómics que me ofrecen. Hay ciertos tipos de personajes que no me inspiran especialmente pero que tengo que dibujar de todos modos porque son la oferta laboral del momento.


- Bolland Strips! compila historias donde se ha ocupado de todo, dibujo y guión. ¿Considera estos trabajos más suyos que sus trabajos de ilustración o que los hechos en colaboración con otros autores?

- Después de trabajar con Alan Moore en La Broma Asesina no podía pensar en otro guionista con el que deseara trabajar. Ser un dibujante de cómics implica ser un experto artesano al servicio de la visión del mundo de otras personas. Antes de convertirme en un profesional, utilizaba el cómic exclusivamente con el fin de expresarme. Con Bolland Strips! simplemente regresé a esa situación.


- ¿Cómo nacieron La Actriz y el Obispo y Mr. Mamoulian? (Nota: las dos series de historias que forman la mayor parte del cuerpo de Bolland Strips!)

- Allá por 1985, o así, dibujé unas láminas para una editorial francesa, Editions Deese. Una de ellas era mi primera ilustración de La Actriz y el Obispo. Mucho después Garry Leach y Dave Elliott estaban montando una antología de cómic, A1, y me pidieron que contribuyera con tres páginas. Ahí estaban La Actriz y El Obispo esperando para contar su historia.
En 1986 estaba mirando algunas de las tiras que había dibujado durante mis años de estudiante. Me sentía frustrado por lo mucho que tardaba en acabar mis trabajos “de verdad” y tenía ganas de dibujar algo MUY rápido ¡y al demonio con cómo quedase! Poco a poco, el mundo de Mr. Mamoulian, sus personajes y las posibilidades que la forma me brindaba comenzaron a atraerme. Siempre me habían impresionado los dibujantes de super héroes pero, de adulto, el género dejó de interesarme. Mamoulian fue un personaje que me permitió hablar de cosas más relevantes para mí.

- En la introducción a las historias de La Actriz y el Obispo escribió que todos estamos corriendo en el aire como Willy E. Coyote (cuando persiguiendo al correcaminos se queda sin suelo debajo) y que de esa imagen viene la fuerza dramática de las historias. Esto de estar “corriendo en el aire” puede sonar muy nihilista, pero luego descubrimos que trata a sus personajes con suprema ternura, entonces…¿Nihilista? ¿Pesimista? ¿Optimista? ¿Una combinación de las tres cosas? ¿Qué tipo de autor (o ser humano) se considera?

- ¡Wow! ¡Un montón de profundas preguntas filosóficas y tan poco espacio para contestarlas! Primero: si explicara lo que quise decir con La Actriz y el Obispo al lector no le quedaría nada por descubrir. La metáfora de “caminar en el aire” está ahí para que el lector medite a solas consigo mismo sobre el asunto. Vale. A ver si me explico… Gran parte de la forma en que los humanos percibimos el mundo nos fue enseñada por nuestros mayores. Hasta La Ilustración, ese conocimiento predicaba la idea de la existencia de un Dios. Ahora que la ciencia y la razón han erosionado seriamente esa idea que gana detractores día a día, el firme suelo que pisaban aquellos de disposición religiosa ha sido borrado de un plumazo. Y aún así los creyentes, o en realidad todos nosotros, toda nuestra civilización, sigue corriendo con la firme convicción de que ese suelo inexistente está ahí aguantándola. Como en el caso de Willy E. Coyote, tiene que pasar un tiempo hasta que la realidad (desagradable realidad) se hace manifiesta y sobreviene la caída. La metáfora no me hace justicia porque la caída sugiere un terrible desastre. Para mí, en cambio, representa un momento de perfecto entendimiento, el momento de hacer las paces con la verdad.
En “La cosa del cobertizo” (Nota: una de las historias de La Actriz y el Obispo) hay -o eso intenté- un conjunto de suposiciones conectadas entre sí -un conjunto de creencias apoyadas unas en otras, si quieres- basadas y girando alrededor de la supuesta existencia de una entidad que no vemos ni escuchamos y que no interviene en forma alguna; conjunto de suposiciones que, al final, resultan equivocadas. El resto te lo dejo a ti.
Acabo de buscar la palabra “nihilista” en el diccionario. La definición es “Alguien que rechaza todo principio moral y religioso, a menudo con la convicción de la que la vida no tiene sentido”. Para comenzar: mucha gente consideraría esta definición una tontería porque basándose en que la religión y la moralidad poco tienen que ver entre sí. La religión es la creencia en un dios supremo y sus deidades inferiores y la inquebrantable lealtad a sus principios y tradiciones. La moralidad se trata de portarnos de forma decente con nuestros queridos seres humanos y (habrá quien no esté de acuerdo) con las demás especies y el ambiente en que vivimos. Los detalles se pueden discutir eternamente. De hecho, la religión y la moral están peleadas a muerte. Finalmente: para decir que la vida “no tiene sentido” sería necesario definir cuál es el “sentido” de la vida, algo así como “¿para qué sirve la vida?”. ¡Podríamos llenar todo un libro discutiendo esto! El concepto de deidad, el de moralidad y el de sentido son cosas diferentes que han sido (erróneamente) agrupadas por la tradición.
¿Qué clase de autor me considero? Bueno, primero, no se me debe tomar muy en serio. La forma en que elijo dibujar y la forma en que elijo escribir no se presta a la manipulación de contenidos demasiado serios. Jamás escribiría o dibujaría sobre el holocausto o los ataques del 9/11 porque mi estilo y mis formas los trivializarían. Esto no equivale a decir que no tengo una opinión seria sobre esos temas. De hacer alguna alusión a un asunto así probablemente estaría oculta debajo de capas de bromas y juegos alegóricos.
¿QUÉ CLASE DE SER HUMANO SOY? ¡Jolín! Pues soy simplemente este gris y olvidable hombrecillo (aunque en realidad soy bastante alto) que, no obstante, debe lidiar con todas las grandes preguntas, con las que todos debemos lidiar, equipado con apenas un cerebro mediocre. Y mientras tanto, debo encontrar el balance entre cierta necesidad de expresarme y la de ganarme la vida como historietista.


- Hablando de “correr en el aire”, Mr. Mamoulian es un experto “corredor aéreo” que además parece ser perfectamente consciente de serlo ¿Tiene algo que ver esa consciencia en que el mundo lo vea como un bicho raro, como “algún tipo de enorme roedor” (como lo llaman dos turistas americanas en un bar al pobrecillo)?

- Pasaba por una etapa bastante solitaria de mi vida. Como Mr. Mamoulian, pasé mucho tiempo sentado en cafés de Londres mirando a la gente y sintiéndome un descastado. Algunas de las cosas que le pasan a él, me pasaron a mí. Puntualmente, eso de que dos chicas americanas lo dibujen. Eso fue exactamente lo que me pasó volando en un avión hacia Estados Unidos. Lo de “enorme roedor” viene simplemente de que Mamoulian se parece más a una erizo que a un ser humano. Es la proyección de la imagen que tenía de mi propio cuerpo mientras me acercaba a la mediana edad.


- Usted no solo creó a Mr. Mamoulian sino que también creó a su creador, el señor Alban Skandabeg. ¿Qué puede decirnos de este misterioso artista albanés y de la misteriosa relación que los une? (Nota: en una de las historietas de Bolland Strips!, un tal Alban Skandabeg se presenta como el verdadero autor de las páginas de Mr. Mamoulian)

- Empecé a dibujar Mr. Mamoulian en 1980, justo antes de Gorbachov y el Glasnot; un poco antes de el súbito fin del comunismo en Europa del este. De aquí la historia “Escopiones” (Nota: se refiere a una de las historietas de Mr. Mamoulian, donde se habla de dos escorpiones llamados Rusia y Estados Unidos). Por esos días, solía escuchar el servicio en inglés de Radio Moscú y la maravillosamente bizarra Radio Tyrana que transmitía desde Albania. De hecho, Albania era el más remoto y paranoico de los estados comunistas, con su despótico líder Enver Hoxha. Y lo que es aún más bizarro: había una pequeña tienda en una callejuela de Covent Garden llamada The Albanian Shop (Nota: “la tienda albanesa”). En ella uno podía comprar bustos de Enver Hoxha, libros escritos por él, sombreros de fieltro albaneses, insignias, ese tipo de cosas. Ese lugar me pareció fascinante. Albania tiene un héroe popular llamado Skandabeg; tienen estatuas ecuestres de él. Hace mucho tiempo que olvidé quién fue en realidad. Simplemente me robé el nombre para ponérselo un artista que me pasaba su trabajo para que yo lo publicase bajo mi firma. Hace unos años fui a Zagreb (Croacia) y Belgrado (Serbia). Ambos viajes fueron fascinantes. Hay muchos historietistas talentosos por allí. Y fue entonces cuando me preguntaron por el “elemento alabanés” en Mr. Mamoulian –Serbia y Albania tienen una amarga disputa sobre Kosovo– y me di cuenta que al utilizar a Skandabeg y su historia estaba pisando un terreno político sensible sin entenderlo lo suficiente. Podría hablarte de mis aventuras en los Balcanes y de lo que allí aprendí, pero necesitaría mucho espacio.


- ¿Veremos algo más de la vidas de la Actriz y el Obispo y de Mr. Mamoulian en el futuro? (o de cualquier otro personaje escrito y dibujado por Brian Bolland)?

- Tengo algunas historias de La Actriz y el Obispo dando vueltas en mi cabeza, esperando que haya un sitio donde publicarlas. En Negative Burn (Nota: antología de cómic norteamericana donde se publicaron muchas de las historias de Mr. Mamoulian) tiene algo más de Mamoulian, incluyendo una historia a color, pero no estoy seguro de que siga existiendo. También hay otros proyectos, pero quién sabe si algún día los haré.


- Los trabajos compilados en Boland Strips! serán publicados por primera vez en España, ¿cómo cree que reaccionarán sus fans de por aquí al conocer al “otro Bolland”?

- Tengo entendido que en España se me conoce más por Camelot 3000 que por Juez Dredd. Ni idea de lo que puedan pensar de Bolland Strips!... Algunas historias de Mr. Mamoulian pueden resultarles incomprensibles, pero puede que haya momentos lo suficientemente universales como para dar en la tecla de humor. ¡No puedo imaginar cómo lo interpretarán! Reírse de gente con una posición en el clero tiene cierto atractivo, sobre todo en países católicos, imagino. La gente lo encontrará divertido o incomprensible, ¡o seré quemado en la hoguera!

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