Actualidad

Noticias > El Mundo de Esther... y nosotras
03/08/2007

El Mundo de Esther... y nosotras

¿Por qué queremos tanto a Esther? Alina Entwistle, seguidora fiel de la serie, reflexiona sobre el tema en este texto con la ternura de quién habla de una amiga.

Esther

“Hola, chicas... Me llamo Esther Lucas y vivo en una pequeña ciudad, con mamá y mi hermana Carol, ya que papa murió hace algún tiempo. Por las mañanas antes de ir al "cole", me saco algún dinerillo extra repartiendo periódicos…”

Así aparece ante nosotros Esther, a la edad de trece años, con sus coletas y sus pecas, empujando su bicicleta por el parque. Y con estas escuetas palabras, nos introduce en una historia que, desde el primer párrafo, casi sin darnos cuenta, nos ofrece todos los datos de parte de toda una vida, que nos narra con naturalidad, dirigiéndose a nosotras, como a viejas amigas, como quien cuenta una historia a un familiar o a alguien muy cercano.

Natural de Southampton, una pequeña ciudad del sur de Inglaterra, Esther es tímida, y está descontenta con su reflejo en el espejo, aunque con el tiempo se revelará tenaz, obstinada y de una bondad extrema. Es también sensible y romántica, idealista y poseedora de una vida interior que descubriremos poco a poco, como un tesoro escondido.

De padre periodista, fallecido en un fatal accidente antes de que Esther aparezca en nuestras vidas, su madre, Cathy, es una ama de casa que vive en un constante conflicto entre la rigidez de un modelo de educación que cree el mejor para sus hijas y los impulsos idealistas que le dan los sueños no cumplidos. Es feliz siendo como es, pero todos sospechamos que podría haber sido de otra forma. Esta casada en segundas nupcias con Ted, un sargento de policía, un hombre justo y honesto, que es afectuoso con las hijas de su mujer sin pretender llenar el vacío afectivo que la pérdida de su padre biológico creó, sobre todo a Esther.

Esther tiene además dos hermanas: una, Carol, una auténtica experta en los primeros capítulos en el arte de “estar a punto” de casarse. A veces un poco cabezota e inmadura, con cierto grado de feminidad dependiente, pero que con el paso del tiempo madura y se convierte en una persona mejor. La otra será Laura, su hermanastra, hija del segundo matrimonio de su madre, una niña a la que vemos nacer en el segundo libro de esta colección, y que crecerá en todo su periplo vital a lo largo de la misma. Esta es toda su familia, salvo esporádicas apariciones a largo de la historia de abuelos, primos y tíos.

Sus amigos son pocos, al igual que sus enemigos. Rita, su mejor amiga, una belleza rubia extrovertida que madura mucho antes que Esther. Que siempre es una mala influencia por su temperamento libertario y su enorme necesidad de ser admirada, Rita quizá fue un personaje más revolucionario en la época en que fue escrito que en la actualidad, pero actúa de detonante de muchos conflictos que Esther vive y al tiempo supone el puente entre el mundo ideal y romántico en el que la protagonista sueña y el mundo real en el que vive. A lo largo del tiempo la admiraremos y nos molestará. Veremos que su utilización frívola de la belleza es precisamente su mejor arma y aún así no dejaremos de quererla.

Juanito, es casi un cliché del chaval del que todas nos enamoramos en la adolescencia: guapo, atlético, amigo de sus amigos, socialmente dominante y con un punto superficial, se adivina en él un brillante futuro. Y en el lado contrario, Dooren, rica, despótica, maleducada y caprichosa, cree poseer virtudes que están muy lejos de la imagen que nos muestra y es quizá víctima de una educación tan de sus tiempos (¿y no de estos tiempos?) donde es el dinero lo que eleva a unas personas sobre otras.

A partir de la segunda viñeta, todos los personajes, los que ahora acabo de describir someramente y otros, secundarios a veces pero siempre importantes, empiezan a fluir, casi sin presentación y de forma natural, como si nos hubiésemos asomado a una historia que continúa ante nuestros ojos pero que ya estaba ahí, y en seguida los calamos, porque podemos reconocerlos en nuestras propias vidas. Porque al final, décadas después de leer el primer capítulo, somos capaces de darle su nombre a otras personas, anónimas, de nuestra biografía, que se comportaban igual, que hacían lo mismo, como arquetipos reconocibles de nuestro mundo real, anticipado y recogido en las viñetas de esta historia.

Toda la vida de Esther, los argumentos de que están hechas las aventuras de su mundo, están llenos de giros inesperados, de puertas que se abren y se cierran. El caso es que Esther tuvo amnesia, fue secuestrada, hipnotizada, se fugó de casa, estuvo en coma, ha ido a muchas fiestas, ha sido modelo, actriz de teatro, ayudante de dirección, enfermera a tiempo parcial, patinadora profesional, ha estado en Grecia, de viaje por Europa… los personajes, aparecieron y desaparecieron, a veces dejaron un rastro intrigante, ocurrieron aventuras emocionantes y no siempre los conflictos se solucionaron a nuestro gusto. Algunos, además, como la vida, como la vida que todos vivimos, quedaron abiertos, pendientes de un final que quizá no llegue nunca. Y es cierto que algunos de los sueños de Esther, algunas de sus vivencias y aventuras, no son las que a nosotras nos ocurrieron, no son las que nosotras vivimos... pero quizá si sean las que debieron habernos ocurrido.

Sigue recordando… Descarga la guía de personajes

  • Banner Mayme angel Vol. 3
  • Banner Raúl el Rude Vol. 1
  • Banner D.Gray-Man Vol. 19
  • Banner 666 Satan Vol. 8
  • Banner Chicas de cómic Vol. 1