FAGOCITOSIS: UN BOCADILLO DE AIRE FRESCO

March 11th, 2011 Migoya

fagocitosisb.jpg

Uno de los motivos por los que me cuesta tanto deglutir el 90 % de la ficción que en cómic, cine y literatura se “marquetea” no es debido al patético argumento de los soberbios caducos (”¡Ya no se dibuja, dirige y escribe como se hacía en mi época!”), que no entienden nada porque no se molestan en intentar entender (y por el terror que les da no entender aunque se lo propongan… abrazando con fervor la vejez prematura), sino por la sencilla razón de que, con el tiempo, los canales perceptivos se atascan con las cosas que uno ha mirado, visto y leído mil veces: pues el 90 % de lo que se “marquetea”, sea bueno o malo, se acoge a modos narrativos convencionales. Y cuando esos modos narrativos no varían ni siquiera un ápice, al lector que ha acumulado millas de viñetas, fotogramas y párrafos, le cuesta volver a arrancar…

Supongo que también tiene que ver con que me dedico profesionalmente a esto de la ficción y, con el tiempo, uno busca no solamente una buena historia, sino APRENDER. No tiene mucho que ver con la calidad del contenido. O no sólo con eso. La forma, más que el tamaño, importa.

fagocitosis5b.jpg

Por esa razón, me parece tan importante la existencia de este fantástico tebeo que HOY se pone a la venta en toda España: Fagocitosis te deja con la boca abierta, especialmente por las exquisitas formas de que hace gala (y su naturaleza vocacionalmente multiforme). Al igual que ya comentaba hace un tiempo sobre cómo Borja Crespo había encontrado por fin la fórmula perfecta para vehicular su hasta entonces irregular creatividad historietística, Marcos Prior también ha hallado en Danide el dibujante ideal (¡un dibujante mil-en-uno!) para sus fascinantes paranoias creativas.

fagocitosis2b.jpg

No nos engañemos: Prior ya era uno de los guionistas-creadores gráficos más interesantes de la historieta barcelonesa de hoy. Pero lo que su bulliciosa cabeza ha construido con la complicidad y avasallador talento de Danide, esas escaramuzas take-no-prisoners en varios frentes estilísticos y narrativos con el destino del mundo civilizado (¡toma ya!) como telón de fondo, es digno de infinita loa. Su discurso metalingüístico no está al servicio de lo vacío, como ocurre con la mayoría de estos experimentos forjados por tantos burgueses urbanitas con déficit hemoglobínico: cuando Danide pasa del realismo fotográfico a la caricatura, del registro marveliano al brugueriano, de la narración por viñetas rupestres de nuestras “joyas literarias” a la narración por ventanas más rupestres si cabe del “moderno” powerpoint, es al servicio de un discurso en el que, con concreción y sin dispersión, el cómo se integra orgánica y articuladamente con el qué.

fagocitosis3b.jpg

Obviamente, mi yo íntimo (el Migoya antigregario y profín del mundo) se siente mucho más identificado con los puntos de fuga nihilistas del cómic (esa fabulosa adaptación ¡retroactualizada! de Una propuesta modesta de Jonathan Swift) que con el trasfondo convencionalmente “crítico” de algunas de las parcelas incluidas. Pero la sátira audaz (esa portada digna de los mejores tiempos de Tha y T.P. Bigart) gana al pedito político: excepto en alguna de las porciones, donde se hace en exceso patente ese tic plañidero y localista que convierte en pataleta negativa cualquier concepto de “progreso” (lo que no impide que le saquen provecho e integren antes que nadie) y que hará las delicias de las mesnadas de El Roto más tipificado, en general Fagocitosis propone una visión jocosa y descreída extremadamente inteligente… y divertida.

Todo lo cual provoca que, pese a su discurso implícito, mi mayor deseo sea que Fagocitosis venda mucho y convierta a sus autores en multimillonarios.

O al menos que algún día trabajen en una sociedad lo suficientemente avanzada industrialmente como para que puedan cobrar por su obra el dinero que se merecen.

fagocitosis4b.jpg

La versión automaltratadora, por forma y fondo, de Olimpita.



RAMÓN BOLDÚ: MI CANDIDATO AL PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS

March 4th, 2011 Migoya

sexoamorypistachosb.jpg

He decidido que como este año no se ha propuesto aún a ningún autor de cómic para que reciba un Premio Príncipe de Asturias, voy a lanzar esta plataforma de un solo pie (yo) para proponer al insigne Ramón Boldú como candidato.

Boldú acaba de lanzar una nueva novela gráfica, Sexo, amor y pistachos, que no hace sino confirmar lo que llevábamos años sospechando: es el único historietista capaz de hacer converger los más variadísimos gustos lectores -por difíciles de contentar que sean-, desde los del esnob pro-post-algo más recalcitrante, pasando por los del crítico académico de gustos conservadores que necesita un pretexto social o moral para volcarse en defensa de un artista (pretextos que le permitan terminar de anquilosar el medio y empezar a vivir de subvenciones y el cuento institucional…), hasta finalmente los del ecuánime aficionado agradecido que sólo busca entretenimiento en el medio: Boldú nos gusta a todos.

Éstas son las razones principales que me llevan a candidatear a Ramón Boldú:

1- Boldú es un autor que no va de autor (lo cual, bien visto, ya dice todo en su favor).

2- Sexo, amor y pistachos reincide en su línea de reflejar, de forma amena y profundamente compasiva, los afanes y cuitas del ciudadano moderno -en este caso, él otra vez; junto a su disfuncional familia postulises-, retratado enmedio de un marco extraordinario como es un rodaje porno. Esta novela gráfica, editada primorosamente por Astiberri y dotada del mejor y más desconcertante prólogo jamás incluido en un cómic autobiográfico, destaca además por lo humano de sus semblanzas, y confirman la extraordinaria comprensión de Boldú para con sus semejantes: como ya hiciera, también con solidez imperturbable y ternura a granel, en la hilarante El arte de criar malvas y en la fundacional Bohemio pero abstemio.

boldu2b.jpgboldu3b.jpg

 3- No está afiliado a ninguna etiqueta estética, antigua o moderna, y todas sus historias son suyas; cultiva la crónica autobiográfica, pero no pertenece a mi generación -ni a la subsiguiente- de niñatos bobos y hastiados que no tienen nada que contar: ¡su vida siempre es divertida!; dibuja raro, pero ha dibujado raro toda su carrera, no es una impostura ante la nueva BD francesa o un guiño cómplice al muralismo mexicano.

 4- Nunca ha hecho bandera de ninguna ideología; ni ha hecho gala o manifestado abiertamente una militancia antimonárquica: por lo cual su proceder no sería incoherente aceptando este modesto Premio.

5- Es buena persona.

A ver si conseguimos que Sara Carbonero grabe un vídeo apoyando su candidatura y ya estamos en marcha…

boldu4b.jpg



VÍCTIMAS, AMANTES Y PROXENETAS DE LA CIUDAD CONDAL

January 21st, 2011 Migoya

“Mira, Hernán, esta chorrada se la inventó algún cura catalán como reclamo, para llenar la catedral de turistas y recordar a los viejos que una hostia les espera dentro”. Mira l’oun com balla! de Corominas y David Morancho (BARCELONA TM)

barcelona-tm.jpg

Una directora de cine porno me relataba que sólo por el hecho de incluir en el título de una de sus películas la palabra “Barcelona”, ésta se había convertido con diferencia en su best-seller de venta directa.

El álbum Barcelona Low Cost de Aníbal Mendoza y Martín Tognola fue también un intento logrado por parte de Ediciones Glénat por ofrecer una buena obra con el gancho añadido de explicitar la ciudad de fondo en el detalle de su nombre de pila.

Yo mismo participé en un libro titulado Odio Barcelona, de inusitado éxito a pesar de (o debido a) su contenido horriblemente coyuntural.

Barcelona vende. Ya no como ciudad, ya no como marca, sino incluso como mera palabra en un puto título. De hecho, existe ya todo un subgénero de ficción conformado por títulos con la palabra Barcelona: es como los westerns, que también tuvieron su momento.

Sin embargo, achacar la iniciativa de Barcelona TM (menos mal que no se tituló BCN TM) al único propósito comercial de amortizar el interés turístico (y también nativo) por todo lo relacionado con la capital catalana sería injusto y taimado para con esta obra colectiva (si bien ese propósito también resulta legítimo editorialmente cuando el producto, como en este caso, acompaña): detrás de Barcelona TM hay mucho más.

Hay una década de reuniones semanales de autores barceloneses (natos y adoptados) en diferentes locales de la ciudad: y detrás de esas reuniones, sobrevuela el espíritu bienhechor de su cohesionador ideológico, el inefable Santiago Navarro, a cuya memoria está dedicado el volumen.

El pegamento sentimental que Santi segregaba por toneladas es el que aglutina también a los 33 autores de este volumen, impecablemente editado por Norma Editorial, con un brillante miniprólogo de Màrius Serra y un contextualizador epílogo de Raule, volumen al que sólo cabe reprochar la ausencia de fichas biográficas que nos den un contexto de cada artista partícipe. El denominador común, obviamente, es la Ciudad Condal, factoría a la que se explota como chulos con derecho de pernada, pero hacia la que también se dirigen, a partes iguales, cariños e invectivas: esa quejumbre tan (paradójicamente) española pulula por varias historias, junto a cierto superávit de melifluo buenrrollismo muy típico, éste sí, de la cultura barcelonesa (tan basada en el colectivismo, en el comunitarismo, en el civismo), convivientes con arrebatos de sinceridad no tanto sobre Barcelona como sobre otro ente igual o más interesante: el barcelonés.

Aparte ese atractivo estudio antropológico que se destila de la lectura de la obra, no reviste menor atractivo, claro está, el poder asomarse al talento de treinta y tres artistas de variado cauce, reunidos sus dispares estilos (disparidad que también me parece una baza ganadora del libro) bajo el pretexto del mismo techo, en este caso, el del cielo barcelonés.

Y, como gran virtud común del libro, destacaría la falta de complejos a la hora de ensayar fórmulas de fantasía y realidad: estamos por fin ante una generación que no necesita vindicar el rancio naturalismo ibérico para justificarse.

Éstas son las treinta y tres historias incluidas:

Un tráiler de Silvia de Jordi Pastor y Sagar: Pastor gana cada vez más carrerilla como guionista y la prueba se halla en esta certera sinécdoque de Barcelona a través del retrato de una actriz porno, descrita con la misma distancia con que retrataría la ciudad. ¿Qué decir de Sagar? Que mola.

My favorite things, de Jordi Lafebre y Roger Ibáñez: inquietante y mosqueante deconstrucción metalingüística del futuro de Barcelona (y por ende, del nuestro) a través del deslumbrante pincel de Ibáñez. ¿Qué decir de él? Que es un cabrón (de bueno). Una historia para releer y adoptar el pasmo de sus protagonistas.

El barrio antiguo, de Giovanni Di Gregorio y Allan Rabelo: relato en clave fiel de género fantástico, como los de la vieja escuela.

Marc Mistery, de Corominas y Martín Pardo: Corominas ha sido para mí la gran revelación del libro. Su guión sanamente enfermizo para esta proyección mental sobre un héroe en disfunciones me ha turbado sobremanera, y a ello contribuye también el dibujo cairota y valiente de Martín Pardo.

Vértigo, de Damián, Perditah y Juan Sanmiguel: quizá la más académica de las contribuciones, pero también sobre la que planea más perseverante la sombra de Santi Navarro: es difícil no encontrarle en esa metáfora de la pérdida y en esas cenizas…

Amores de rellano, de Raule y Homs: primera de cuatro andanadas a la sentina del guionista Raule, en esta ocasión con una historia sencilla pero ejemplarmente decantada en cuatro páginas para que Homs se luzca con la empatía de sus personajes.

Todos iguales, de Sergi Álvarez y Silvia Ortega: Álvarez es otro pieza interesante en la nueva hornada de guionistas catalanes. ¿Qué pretende con esta fábula de lo cruel? ¿Nos quiere leer la cartilla de la vida? Su lección de amoralidad me recuerda peligrosamente a Pons (esto es un elogio, claro), lo cual me da mucho miedo (esto… no lo sé). Ponsiano o no, sirve a Ortega en bandeja un motivo que le va que ni pintado a su estilizado estilo.

El negre de la Riba, de Jordi Pastor: sería fácil despachar el estilo visual y narrativo de Pastor cuando dibuja sus guiones, hacia un lado u otro de la querencia del lector, dependiendo del capricho del crítico. Sería fácil pero no justo. Hay algo que me atrae y repele en el Pastor dibujante de cómics, y aún no sé qué es qué. En todo caso, lo único que tengo claro es que cada vez me apetece más seguir su nada clara pista.

Bestiario, de Rakel Archer y Ernest Sala: el reboot de Sant Jordi y el Dragón de rigor, tren de enganche para los lectores más jóvenes, con una hiperbólica destrucción progresiva de la Ciudad Condal: la fantasía de todo barcelonés de pro hecha realidad.

Guía para italianos que quieren mudarse a Barcelona, de Claudio Stassi: he aquí un enfoque interesante, el del europeo que se instala en Barcelona. ¿Corresponden los tópicos barceloneses sobre su cosmopolitismo a la visión de un italiano empachado de corrupción? Pues parece que sí. Costumbrismos amables aparte, hay que remarcar el orgánico y delectable trazo de Stassi.

Amores extraños, de Raule y Víctor Ibáñez: la joya de la corona. Un cóctel perfecto de realismo y magia, de interiorismo mutante y paisajismo naturalista, y quizá la pieza que simboliza el espíritu colectivo de este libro: tu ciudad nunca debe contener el alma, sino darle alas.

Placer tras el rencor, de Al Garcia y Xevi Benítez: agradecida vuelta de tuerca al tópico del taxista cabrón. Por una vez, aquí el merecido héroe es el taxista, simpático para el lector gracias al eficaz oficio de guionista y dibujante.

La Ciudad Condal grita, de Marcos Prior: me encantaría releer esta historia dentro de treinta años para averiguar qué caduca y qué predomina. Prior es el mayor codificador cultural del condado: sólo él es capaz de asociar en su desquiciada y talentosa cabeza al visceral Frank Miller con un aspirante a crítico del (muy barcelonés) Rock de Lux.

Al final del túnel, de Juan Sanmiguel: efectivo ejercicio de estilo que revisita Barcelona en clave Zona 84. ¡Compro!

Enricco, de Giovanni Di Gregorio y Toni Fejzula: sugerente y atemporal, condensada y pródiga en detalles, Enricco es una historieta para mirar y recrearse, tanto estética como narrativamente. A nivel visual, es algo así como un Sequeiros suaaave. Riquísima aportación.

Arte efímero, de Damián y Enrique Fernández: el impresionante Enrique me gusta más cuando equilibra con el color y la historia adolece de un giro final condescendiente, pero por su profesionalidad a prueba de tiquismiquis seguro que devendrá una de las preferidas por los lectores.

Viejo, de Santiago Navarro y Òscar Doménech: nunca fui muy fan del “buenismo” que Santi aplicaba de forma literal a sus guiones; pero, aparte el hecho de que con el tiempo iba ganando pegada como fabulador, esta historia es imposible que sea leída sin despertar reflexiones íntimas en cada lector, pueriles o no: Viejo, como casi todo lo que escribió, trata sobre la asunción de la muerte y la necesidad de fe, así como transmite esa rabiosa imperiosidad que él sentía de comunicarse y extraer amor de los demás, ya fuera mediante terapias de choque. La fantasía es aquí un sustitutivo de la religión, como lo es hoy para casi todos nosotros (las conciencias huyen a un cielo escapista donde nos esperan maravillas imposibles de consolidar en La Tierra, donde la vida y la muerte lo joden todo)… y Doménech se mueve muy cómodo en un estilo fuertemente entroncado en la siempre cálida tradición catalana del cómic juvenil.

Barcellona Pozzo de Gotto, de Giovanni Di Gregorio y Sagar: la nota lúdica, con guiño cinéfilo (¿o televisivo?) incluido: algo así como qué sería de nosotros si nuestra Barcelona fuera (la) otra Barcelona, una traumáticamente más siciliana.

Resistance, de Rakel Archer y Mai Egurza: lo más parecido del álbum a una balada pop inspiracional, gráficamente apunta composiciones de viñeta muy interesantes y su enunciado moral combate el conformismo, cosa que nunca está de más en un país básicamente conformista.

Mira l’ou com balla!, de Corominas y David Morancho: la otra gema tragicómica de Corominas, perfectamente servida por la raya enervante de Morancho, es este vitriolo de efectos devastadores que yo, sinceramente, hubiera preferido ingerir antes que la historieta anterior, por aquello de pasar primero el mal trago (anímico). Enhorabuena a sus autores.

Una noche reveladora, de Raule y Francis Portela: la prueba más efectiva de que Raule está perfectamente preparado para guionizar superhéroes estadounidenses con un twist satisfactorio para el público europeo. Portela aplica con tino la progresión dramática.

Khalid, de Damián y Pepe Larraz: Esta sencilla historia de vandalismo arrabalero es una pequeña lección de “storytelling”, con una atractiva exposición de flashes narrativos para que el lector se haga su propia composición de lugar.

Ne me quitte pas, de Jordi Lafebre: el Ayuntamiento de Barcelona debería conceder una subvención a esta historia. Por estilo gráfico y tono, es perfecta para difundir en flyers por toda la Ciudad Condal como ejemplo de “cultura barcelonesa”. Y ni bromeo ni lo digo con intención despectiva, antes al contrario.

Buenos días, Barcelona, de Damián y Martín Saurí: un homenaje al género terrorífico, donde no sólo se mezcla sangre nueva y veterana: también se vierte.

Vanita Vanitatis, de Sergi Álvarez y Nacho Fernández: conspiranoia un poco evidente, plasmada por uno de mis “placeres culpables”, el dibujo pegadizo (si es que tal expresión tiene sentido) de Nacho.

Año cero, de Raule y Susy Broullón: No conocía a la Broullón, pero habrá que seguirla con un ojo bien abierto, tanto como los de sus magnéticos personajes manga. Raule, como siempre, enojosamente adecuado.

Comercio exterior, de Rakel Archer y Enrique Fernández: ¡recién salida del horno, oigaaan! ¡Cuatro páginas perfectas para ejercer de modélico epílogooo! ¡No hay mejor colofóoon!



HA NACIDO UN GUIONISTA

December 22nd, 2010 Migoya

las-moscas-no-vuelan-de-noche2b.jpg

Resulta grato que en un panorama que bulle creativamente pero destartalado a nivel editorial, el de la historieta peruana, surjan iniciativas como la de publicar proyectos tan ambiciosos como esta novela gráfica, Las moscas no vuelan de noche (Contracultura). Y también resulta para mí muy emocionante encontrarme cara a cara con un guión de nivel. Estamos, sin duda, ante el nacimiento de un sólido guionista de cómic.

César Santiváñez fue artífice del blog Pienso en Cómics, que nos ha deparado aportaciones tan interesantes como esta apasionante entrevista con un ídolo común, Milo Manara. Ahora se destapa como guionista de historieta y se revela maduro y ambicioso, dos buenas cualidades para dar el salto a primera división. Este giallo intelectual nos cuenta el encuentro -mejor, la colisión- entre dos seres taciturnos, recluidos en sus propios mundos: dos seres extraordinarios a su manera (y ordinarios a la nuestra).

Convergen en la historia terrores íntimos nacidos del detritus de la represión: es fácil ver los babosos rastros de Clive Barker acudiendo por el lado del horror nacido de la excrecencia sexual y los más populistas de Thomas Harris por el lado de la sociopatía sibarita y excluyente.

Carlitos Lavida, uno de los humoristas gráficos más brillantes de la prensa peruana, se hace cargo de los lápices, aplicando un buen storytelling.

las-moscas-no-vuelan-de-noche-portada.jpg



INVENTARIO DE SUEÑOS CUMPLIDOS Y POR CUMPLIR

December 13th, 2010 Migoya

escuela-de-perras-1.JPG

Por razones personales, esta semana he regresado a Barcelona.

He pasado medio año maravilloso en Lima (con incursiones puntuales a Buenos Aires, La Paz y el norte del Perú), seis meses de vacaciones memorables. Me he dedicado básicamente a llenarme después de lo vacío que me quedé con la escritura de mi última novela. Me alejo de Lima extrañando sus colores y aromas, sabores y estridencias, la conducción a trompicones, la prensa chicha, los ojos vidriosos de los bebedores, los jeans marcando vulva, la improvisación como modus operandi… y la generosidad de su gente.

Mi intención ahora es respirar a través de lo que escribo. Vuelvo a estar lleno.

A continuación, paso a relacionar cuáles han sido mis novedades editoriales en este 2010 y cuáles están horneándose, a punto de caramelo.

QUÍTAME TUS SUCIAS MANOS DE ENCIMA

portada-de-quitame.jpg

Me reconozco perplejo ante lo que ha pasado con Quítame tus sucias manos de encima. Hace unos días, Norma Editorial hacía circular una nota de prensa con todas las frases valorativas generadas en torno al libro, y su contenido me dejó boquiabierto. Acostumbrado a ser el primero en no respetarme a mí mismo, se siente uno muy raro leyendo tal cantidad y calidad de elogios. Confieso que estoy considerando seriamente el suicidio, para que esta obra conste como mi última novela. De otra forma, me será muy difícil superarla.

quitame-carpiob.JPG

Una de las fantásticas ilustraciones que acompañan la novela: éste es el original a tinta, obra de César Carpio, quien me lo ha regalado como muestra de una amistad a prueba de machetes.

CHIQUI ¡BANG! ¡BANG!

portada-chiqui.jpg

Ya he hablado muchas veces del último cómic que he publicado: Chiqui ¡Bang! ¡Bang! es una obra la mar de marciana para el mercado español, un mercado donde los productos comerciales suelen resultar anticomerciales, si antes no han obtenido el beneplácito de papá Estados Unidos o mamá Francia. Sin embargo, la idea de convertir a Chiqui Martí en heroína de historieta garantiza el carácter kitsch que esta obra tendrá dentro de unas décadas y nos ha permitido desarrollar una aventura donde lo más increíble resulta que fue cierto. El proceso del álbum se reveló divertidísimo, especialmente por lo que me reí colaborando con esas dos bestias del cómic que son los paisanos de Mario Vargas Llosa (no ya peruanos: además arequipeños), el dibujante César Carpio y el colorista Diego Rondón.

portada-alternativa.JPG

Starring: Chiqui Martí.

zapatero-carpio.JPGletiziab.JPG

Guest Starring: El Presidente y La Princesa

LAURA POP

laura-pop-man2b.JPG

El primer proyecto en proceso para este año que viene está en realidad ya terminado: Man y yo sólo estamos esperando que Glénat escoja la manera de comercializarlo. De momento, sólo puedo adelantar que es un cómic romántico, que Man nunca ha dibujado tan bonito y… mmm, ¿que sale Morten Harket?

laura-pop-man.jpg

PLAGIO

plagio1b.JPG

Después del buen sabor de boca que nos dejó trabajar juntos en la novela gráfica Olimpita, el dibujante Joan Marín y yo repetimos con un más difícil todavía: Plagio, una crónica con pelos y señales del secuestro de tres días que mi mujer sufrió a los 18 años en la capital peruana. El trabajo de Marín, que viajó a Lima para documentarse en los lugares exactos donde mi pareja sufrió su encierro, es impresionante. Lo que tenemos entre manos es tan grande que los dos nos sentimos emocionados y asustados al mismo tiempo. Nuestra intención es tener la obra terminada para ser presentada en el próximo Salón del Cómic de Barcelona.

plagio2b.JPG

UNIDOS EN LA DIVISIÓN

unidos-en-la-division-comicsarioc.JPG

El problema con la Guerra Civil Española no es que la mayoría de artistas españoles terminen realizando una obra sobre dicho conflicto (algo de lo más lógico tras un trauma histórico de tales proporciones), sino que casi nunca se haga desde el propósito exclusivo de entretener. Así, tenemos un montón de películas sobre la Guerra Civil… ¡pero ninguna es una peli de guerra!

Por eso, aunque no me centre en nuestra guerra civil -yo creo que aún me dará tiempo de presenciar la Segunda y traducirla a la ficción-, no he guionizado un único cómic de guerra con soldados españoles de protagonistas, sino DOS. El primero se basa en las experiencias de los españoles que, en la División Azul, viajaron a Rusia para luchar junto a los nazis alemanes contra los comunistas rusos, un hecho histórico apasionante que paradójicamente casi no se ha explotado desde la ficción española… al menos en democracia. Bernardo Muñoz está terminando con aplomo y rigor esta aventura titulada Unidos en la División, cuya gestación he disfrutado como ningún otro proyecto.

DOS ÁGUILAS DE UN TIRO

dos-aguilas-de-un-tiro.JPG

Bueno, para ser sincero, este proyecto lo he disfrutado tanto como el anterior: los protagonistas de Dos águilas de un tiro son exiliados españoles que vivieron hacinados en los campos de concentración franceses durante la II Guerra Mundial, durante la cual algunos terminaron integrándose en la Resistencia. La gran noticia es que el dibujo de este álbum lo está realizando un maestro absoluto que admiro desde que yo era imberbe: el gran, inimitable Beroy. Con artistas como él, no hay nada que uno disfrute más que escribir cómics.

ESCUELA DE PERRAS

escuela-de-perras3.JPG

Hacía años que no guionizaba cómic pornográfico y ya me picaba el gusanillo… La excusa perfecta ha sido conocer a Andrea Jen, el fichaje transoceánico de la Línea Gaijin y un alma gemela con quien he compartido ideas de lo más osadas y surrealistas. Juntos estamos componiendo, por pura diversión, esta Escuela de perras, donde el hasta ahora comedido lápiz de Andrea se desboca para ofrecer imágenes de un desmelene, exuberancia y desenfreno carnal apoteósicos.

alicia-de-andrea-jenc.JPG

Impresionante original a lápiz que Andrea realizó para ilustrar una edición argentina de Alicia en el país de las maravillas y que… ejem… también me regaló.

escuela-de-perras2.JPG

Ahora debo seguir trabajando. Gracias por vuestro apoyo y cariño.

 

La primera y la última ilustración de esta entrada son asimismo obra de Andrea Jen.



OLIMPITA EN FRANCIA

November 10th, 2010 Migoya

portada_olimpita-754060.jpg

Norma Editorial ha vendido los derechos de publicación de Olimpita en Francia. La edición francesa correrá a cargo de Éditions Sarbacane.

Su traductora al francés, Christine Beigel, me está consultando dudas del mismo tenor que las que yo suelo consultarle a Peter Bagge cuando traduzco alguna de sus obras; Christine es a su vez autora, etc.

Su cometido no es fácil: en el texto de Olimpita no solamente hay castellano; también castellano con peruanismos, andalucismos, caló, catalán, catalanadas… y francés.

sudando-tinta-portada.jpg

Y hablando de Bagge, me acabo de enterar de que ha salido una edición integral de Sudando tinta (Sweatshop en el original), una de sus series que sufrió, quizá más injustamente, el síndrome de abstinencia de Odio: los fans acérrimos de Buddy Bradley estaban demasiado nostálgicos para tomarse la distancia necesaria a la hora de degustar las virtudes de este por momentos hilarante cómic que trata sobre el estudio de trabajo de un veterano dibujante algo fachoso y la convivencia con sus ayudantes… con la ironía añadida de que está escrito por Bagge pero dibujado también en colaboración con sus propios ayudantes.

En cualquier caso, se trata del cómic traducido por mí de cuyo título al castellano más orgulloso me siento de haber… inventado.

PD. Acabo de ver esto, je je je. Cuando salga su recopilación de artículos para Reason, hablaré más largo y tendido sobre esa tendencia polícita de Bagge que tanto extraña en España.



LIVING LA VIDA MARICA

June 14th, 2010 Migoya

maricatu.jpg 

Esta semana ha salido a la venta Marica tú, uno de mis proyectos más personales como editor en Ediciones Glénat.

Cuando empecé hace un año como editor volantín, tenía claras dos ideas para dos proyectos de novelas gráficas: 1) la vida sin aditivos, victimismos ni idealismos de un o una inmigrante sudaca (me gusta la expresión “sudaca” porque no tiene género) en Barcelona -proyecto que está en proceso…- y 2) la vida cotidiana de un marica contada por él mismo. Entre sudacas y maricas andaban mis intereses.

Siempre he tenido muchos amigos maricas, de hecho cada vez tengo más. Creo que me gusta su mirada de vuelta y, por otro lado, mis amigos heteros están todos teniendo hijos con una sola hembra. Así que me aferro al clavo adolescente que a cierta edad “adolecente” empieza a ser privilegio casi exclusivo de los gays.

Mi mejor amigo marica es Julián Almazán, el guionista de Marica tú. Julián y yo compartimos muchos gustos (ja, ja, ja), como el cine de terror, el pop idiota (o sea, el verdaderamente inteligente) y, sobre todo, una mirada esencialmente lúdica y hedonista de la vida. Le conozco desde hace muchos, muchos años, desde que me enamoré de su fanzine La mesa camilla. Luego desarrollamos una amistad que es la que uno idealiza cuando tiene un hermano con quien lo comparte todo.

Su blog actual, Teenage Thunder, me fascina porque no viste su ingenio de necesidad de podios, reconocimiento o prestigio. Habla de lo que le gusta y se la trae al pairo crear tendencia de opinión.

Siempre admiré el talento de Julián para proyectar su vida a través de sus reseñas de cultura pop. Y me pregunté durante mucho tiempo cómo podría crear el vehículo perfecto para que Julián expresara esa apasionante mirada suya a través de la ficción.

Una de las pocas cosas que me interesan, que disfruto aparte de escribir, y que creo se me dan bien, es reunir talentos y sacar de ellos una obra interesante y con razón de ser en nuestra sociedad. Siempre me ha dolido que esa faceta tan vital para ser editor de cómic -propiciar obras de la unión de dos talentos; crear profesionalidad y un vivero de guionistas- no se practique casi nunca en la endeble industria española. Con Marica tú he podido cumplir otro deseo: que Julián explicara cómo es la vida REAL (no la de diseño) de un gay en el Madrid de hoy.

Y lo ha hecho a través de la hermosa languidez visual de Alfonso Casas, otro nuevo artista de la escena comiquera española que aplaudo por su saber hacer.

Estoy muy contento de Marica tú.

Por sus autores, por mi querido Julián.

Y, sobre todo, por el lector.

PD. Enlazo aquí una entrevista a Julián Almanzán y Alfonso Casas.



TERROR EN SU TINTA

June 9th, 2010 Migoya

migrador-nocturno.jpg

 Decir que el género menos apropiado para ser expresado en cómic es el terror ya se ha convertido en un cliché repetido hasta la saciedad (por mí, entre otros mortales).Sin embargo, yo sigo pensándolo. El terror es un género que funciona en gran medida por la capacidad de sugestión que ejerza la imagen o la prosa del artista, y mientras el cine impacta por su viveza y avasallamiento sensorial (vista y oído al unísono), el dibujo humano suele atenuar la virulencia de lo que narra y no exacerbarla. De ahí que el cómic porno sea más tolerado que la foto porno.

Suele es la palabra clave aquí.

Obviamente, cuando te sale un loco japonés tienes que admitir que puede perturbar seriamente la sensación occidental de seguridad y transmitir ese sentimiento de pérdida de protección íntima y reglas que comunica el buen terror: es lo que ocurre con Hideshi Hino o Maruo, aunque yo más bien hablaría en estos casos de practicantes del horror.

Salvador Sanz es uno de los pocos ejemplos que conozco donde un autor presenta una historia de hechuras convencionales (en el sentido de clasicistas: bien planteada, bien narrada y bien dibujada) y, además, perteneciendo canónicamente al género de terror, lo transmite.

Si su anterior obra, Legión, fue una sorpresa deslumbrante por la eficacia narrativa y expresiva de sus breves páginas, en Migrador Nocturno (Ediciones La Cúpula), Sanz amplía metas artísticas, proponiéndose ESPANTARNOS (en la acepción de “causar espanto”) en muchos momentos… y consiguiéndolo con creces.

A ello contribuye una historia bien planteada (Sanz es un excelente guionista), donde vehicula de forma muy aceptable, en la mejor tradición de Stephen King, sus imágenes de pesadilla.

Y ahí es donde Migrador Nocturno apabulla: el dibujo de este autor argentino detenta la rara cualidad de conjurar el espeluzne. Su estilo, suave en apariencia (un Richard Corben realista), expone atmósferas, transformaciones y texturas escalofriantes, hasta extremos que pocas imágenes reales podrían descubrir sus resortes para destapar lo aberrante, lo abyecto y lo tenebroso.

Sí, reconozco que su conclusión -más bien su epílogo- me decepcionó. Pero a Stephen King también le pasa lo mismo y míralo.

Hoy por hoy, lo mejor que puedo decir de un cómic es que mataría por haberlo editado yo.

Eso me pasa con Migrador Nocturno.

PD. A todo esto, excelente la edición de La Cúpula.



MI MAYOR FANTASÍA HECHA REALIDAD

May 4th, 2010 Migoya

portada-definitiva-baja.jpg

Aquí enlazo el microsite con toda la información sobre mi nueva novela.

Este viernes, 7 de mayo, a las 13.30 horas, haremos una primera presentación informal en la sala de conferencias del Salón del Cómic de Barcelona, lugar idóneo para reunir a varios de los 51 autores de cómic que han ilustrado el libro.

Y aquí enlazo una entrevista donde me obligan a repasar mi carrera.

ilustracion-de-marcelo-sosa-baja.jpg

Ilustración para la novela realizada por el argentino Marcelo Sosa.



MI MUJER EN UNA MALETA

April 25th, 2010 Migoya

mi-mujer-en-una-maleta.jpg

Me la acabo de encontrar ilustrando un artículo de Valentí Vañó publicado hoy en 20 minutos sobre cuatro autores de cómic (Joan Marín, Juaco Vizuete, David Sánchez y Javier Peinado). Es una de mis páginas favoritas de Plagio, la novela gráfica que estoy preparando con Marín sobre el secuestro que mi mujer sufrió en Perú.