“EL UNIVERSO ZOMBI DE HERNÁN MIGOYA”

November 14th, 2011 Migoya

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El pasado sábado, El Periódico de Catalunya dedicó la portada de su suplemento Primera Fila a la novela Una, grande y zombi, transformando gráficamente a varios políticos españoles para ilustrar el reportaje y la entrevista del interior. Aquí podéis leer y mirar todo el resultado.

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Foto de Josep Garcia.



RYU SEUNG-WAN: MI ÍDOLO DEL CINE COREANO

October 26th, 2011 Migoya

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El cartel que hay sobre estas líneas pertenece al filme No Blood No Tears y, como ya he comentado alguna que otra vez, se trata posiblemente (pese a lo imposible de cualificar algo así) de mi filme favorito de la pasada década. En el año 2002, en mi labor como miembro del comité de selección del Festival de Cine de Sitges, rogué, lloré y pataleé ante mi entonces jefe, Ángel Sala, para que incluyera este título en la programación oficial de Sitges 2002, tras quedarme encandilado con dicha película durante su proyección dentro del Mercado del Festival de Cannes. Sala, como buen mago que es, no solamente trajo la película, sino que también traería al director de la misma, el coreano Ryu Seung-wan, en ediciones subsiguientes: hace unos años para presentar otra obra suya, The City of Violence, y este año con The Unjust y también en calidad de miembro del Jurado Oficial del Festival.

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Gracias a ello, y pese a que el cine de Ryu Seung-wan no ha obtenido excesivo eco ni en la prensa española ni en la internacional, poco a poco se ha hecho un hueco en la apreciación de los fans más encendidos del cine asiático. De entre los cineastas coreanos sigue siendo con diferencia el que más me gusta (lo cual no significa necesariamente que piense que sea el mejor), y no comprendo cómo películas como las mencionadas No blood no tears, The City of Violence, The Unjust (que finalmente ganó este año en Sitges el Premio Casa Asia) o las irregulares pero por momentos asombrosas Arahan o Crying Fist (que en varias ocasiones bordean la maravilla) no han conseguido un éxito abrumador en todo el mundo. Quizá es que Ryu Seung-wan, como un Gregory LaCava coetáneo, quiere meter demasiados géneros en una sola película (metodología que a mí me embelesa y que suelo aplicar a mis propias obras: hacer cine “para nadie”, como decía el propio Vigalondo de mi ¡Soy un pelele!) y que el espectador medio prefiere su zumo de una sola fruta o como máximo de dos… La cuestión es que, tarde o temprano, será reivindicado por el Tarantino occidental de turno (de ahí mi última pregunta al propio director).

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Fascinante imagen con la coprotagonista de Arahan (2004). Si estuviera en el instituto, forraría mi carpeta con ella.

A continuación, transcribo la breve y cordial entrevista que pude entablar con Ryu Seung-wan. Obviamente, el grado de distorsión ocasionado entre mis preguntas en castellano, su traducción al coreano por la intérprete oficial, la respuesta en coreano de Seung-wan y su consiguiente reconversión al castellano por la susodicha intérprete resulta considerable, pese a que he intentado sintetizar el espíritu de las respuestas lo máximo posible en la dirección hacia las que se intuía iban encaminadas. Espero que esta atropellada conversación os sirva para haceros sentir curiosidad por un director absolutamente arrebatador que llena de vitalidad, agilidad y una planificación irreprochable cada una de sus propuestas visuales. Con ustedes, Ryu Seung-wan.

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Retrato de Ryu Seung-Wan durante la entrevista (Foto de Josep Maria Contel).

 

-He tenido la fortuna de ver todos sus largometrajes…

-Muchas gracias.

-…Pero en España hay muy poca información sobre su cine. ¿Cuál de sus películas ha tenido más éxito en su país y cómo le perciben allí como director?

-La verdad es que la más taquillera de todas mis películas en Corea es esta última, The Unjust. Pero mi mayor fama internacional, o al menos una proyección mayor fuera de Corea, la conseguí con Arahan y The City of Violence.

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Arahan llegó a tener su propia edición española en DVD.

-¿Y no ocurrió lo mismo con Crying Fist?

-Crying Fist tuvo una acogida bastante buena en los festivales internacionales. Sin embargo, en el mercado interior no tuvo ningún éxito. La verdad es que mi posición en la industria del cine coreano está siempre en un punto delicado.

-¿Por qué, si su cine abriga un anhelo absolutamente comercial?

-El mío no es el único caso así. En Corea, cuando uno hace cine, debe poner todo lo que tiene en cada una de las películas y no siempre se acierta.

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Con su pasmoso plano secuencia del primer round que enfrenta a los dos boxeadores de la trama y la presencia del protagonista de Old Boy, todo hacía presagiar una suerte mucho mayor para Crying Fist (2005), aunque hoy ya se considera un título de culto.

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-Con No Blood No Tears aportó su propia versión ‘noir’ de Thelma y Louise, pero dotado de mucha más rabia y verdad interior. ¿De dónde surgió esa historia?

-Yo creo que tu interpretación sobre la película es muy acertada. Siempre quise hacer filmes con protagonistas femeninas. Pero en Corea este tipo de historia se percibe falsa, les parece impostada, por lo tanto tenía que describir los personajes desde el punto de vista más duro y miserable posible. Sin ánimo de insistir en el tema, la venta internacional de esta película obtuvo un resultado pésimo.

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-Pues es probablemente mi película favorita de los 00.

-Entonces yo creo que me mantengo en activo gracias a espectadores como tú.

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The City of Violence (2006), su irregular y deslumbrante homenaje al cine de artes marciales y violencia callejera.

 

-En cada película mezcla muchos géneros, y quizá eso sea un problema de cara a la taquilla: pero siempre lo hace con mucha energía, una energía casi teenager, y mucha originalidad. ¿Cuál es el elemento que usted encuentra común a todas sus películas, el que las convierte en filmes inconfundiblemente suyos?

-La verdad es que no tengo ni idea de cuál puede ser esa conexión entre mis películas que las hace reconocibles. Antes de rodar cada filme sí hay una preparación, una planificación previa. Pero lo que no sé es planificar ni prever la “esencia” de cada una de las películas, simplemente sigo un instinto. Y el instinto es algo que no se puede explicar con palabras.

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-¿Pero qué es lo que le mueve a hacer cada nuevo proyecto, qué es lo que suele encontrar interesante cada vez que se anima a realizar una nueva película?

-Quiero hacer cada película por alguna razón abstracta que me sería imposible traducirte a palabras. Lo que sí sé es que cada película responde a una motivación concreta y diferente.

-¿Y en todas se involucró por igual, partiendo de ideas propias?

The Unjust, por ejemplo, es la primera película que no he escrito yo. Hasta ahora, todos los guiones eran míos. Sin embargo, al rodar The Unjust sí que he introducido modificaciones en su guión.

-El humor, ¿verdad? Por ejemplo, la manera en que el fiscal, interpretado por su hermano, se esconde deslizándose detrás de su silla…

-Ja ja ja, a mí personalmente me encanta el slapstick, por eso genero continuamente tales situaciones absurdas y tonterías salpicando mis historias. Me gustan mucho. En esta película destaca ese tipo de humor porque en realidad la historia es fría y despiadada con sus personajes y con nuestra sociedad.

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Dachimawa Lee (2008), su filme más incomprendido.

­-Ese humor que usted introduce en sus películas a veces resulta extremadamente chocante para un espectador occidental, o al menos para mí. ¿Cómo es recibido en Corea su propio humor, por ejemplo en Dachimawa Lee, que no deja de ser una extravaganza delirante para nosotros?

-Ja ja ja… En el caso de ese filme, los espectadores coreanos también la encontraron una película extravagante. Por lo tanto, no consiguió demasiados espectadores… La secuencia en la que un personaje agónico casi se ahoga con el moco de otro personaje que le está llorando encima, no es algo que tampoco encuentren usual allá.

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-¿Encuentra que su humor es poco entendido en su país?

-Mi tendencia humorística es bastante extravagante y difícil de entender, sí. Sinceramente, no puedo esperar que haya una recepción masiva a ese tipo de filmes míos.

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En Crying Fist, Ryu Seung-beom, hermano del director, ofreció una interpretación e imagen muy alejadas de su cómico protagonista en Arahan o de la propia The Unjust.

 

-¿Cómo es trabajar con su hermano?

-Muchas veces me siento incómodo con él, porque nos conocemos demasiado bien. ¿Tú tienes algún hermano?

-Sí.

-¿Has trabajado alguna vez con él?

-No.

-Pruébalo y sabrás cómo me siento.

-Debe ser rarísimo.

-Trabajamos juntos en filmes desde hace más de diez años. Pero nuestras vidas profesionales y las personales están totalmente separadas.

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The Unjust (2010), su último y mayor éxito, es también su único filme con guión ajeno, aportado por el guionista de I Saw the Devil. El filme es una suerte de Infernal Affairs con mayor densidad o, lo que es lo mismo, un The Departed donde los efectismos de dirección sí están al servicio de lo narrado…

 

-Lo que más me gusta de The Unjust es que el policía corrupto resulta simpático para el espectador, no deja de ser el antihéroe torturado y clásico del género negro, mientras el fiscal que lucha por hacer justicia es un cretino insoportable. Eso crea muchos conflictos de posicionamiento moral en el propio espectador…

-Yo no quiero interpretar ningún personaje de esta película en términos de bondad o maldad, de su posible positividad o negatividad. Sólo quería demostrar de la manera más realista que pudiera las reacciones de personas normales y corrientes.

-Si The Unjust ha sido su mayor éxito hasta el momento, ¿hacia qué horizontes cree que puede dirigir ahora sus próximos proyectos?

-Quiero hacer una película de espías, pero con un protagonista muy frío y cruel.

-¿Sin humor?

-Sin humor.

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­-Por cierto, ¿qué opina Tarantino de sus películas?

-No lo sé. Nunca le he conocido. ¡Si le ves, pregúntale!

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Otro retrato de Ryu Seung-wan, obra de Josep Maria Contel.

Agradezco a Gloria Fernández las facilidades para esta entrevista y a Ángel Sala y su maravilloso equipo (especialmente a Alicia Reginato) el permitirme volver a sentirme en casa durante este Sitges 2012. También quiero expresar mi profundo agradecimiento al fotógrafo Josep Maria Contel por su generosidad y talento al realizar y ceder para ilustrar esta entrevista sus fantásticos retratos del director coreano.

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DE LINGOTES Y LINGOTAZOS

October 21st, 2011 Migoya

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“Sus redondos y pequeños pechos eran demasiado sólidos para saltar a pesar de lo mucho que corría; y su cuerpo de color marfil era delgado, pero sin resultar escuálido”. Las estrellas mueren de noche de Robert Leslie Bellem

Lo confieso: este tipo de libros es para mí como la vitamina que se toma un viejo para encarar el día. Devoro el pulp como quien come palomitas… ¡como cuando como palomitas! Como si me fuera la vida en ello.

Expresiones como “la monada de ojos oblicuos”, “sentí que se me erizaba el cabello como una peluca cardada”, “sonreía al techo con una terrible mueca que me perseguiría durante los siguientes once años de mi vida” o “estaba tan muerta como una caballa”, me ponen directamente cachondo.

Ediciones Valdemar y el antólogo Jesús Palacios, con la impagable complicidad de la traductora Marta Lila Murillo, nos presentan todas esas frases y muchas más en LAS ESTRELLAS MUEREN DE NOCHE y otros casos de Dan Turner, detective de Hollywood, una selección de cinco relatos de este personaje creado por Robert Leslie Bellem que pululó durante las décadas de los 30 y 40 entre los títulos más populares del pulp estadounidense.

Leslie Bellem está tres grados por debajo de Dashiell Hammett, dos de Ian Fleming y quizá más de uno de Mickey Spillane. No importa, sigue siendo alimento de primera para las neuronas y el espíritu. Las chicas de Dan Turner siempre están buenas y mueren violentamente. Él siempre resuelve los casos con deducciones tan compulsivas como su alcoholismo y sus puñetazos. Y Leslie Bellem siempre escribe como si estuviera decidiendo quién es el asesino una letra antes de que el lector la lea. Esa sensación de “ejercicio improvisado” me fascina.

Veamos la primera frase de los tres primeros relatos:

“Estaba lloviendo y tenía prisa” (El brillante halo de la muerte).

“Era una tarde calurosa y yo sudaba sin cesar”. (Más allá de la justicia).

“Estaba dando una vuelta en coche por Wilshire Boulevard, sin pensar en nada en particular”. (El caso del horóscopo).

Parece que el propio Robert Leslie Bellem esté merodeando sin saber muy bien hacia dónde van a ir los tiros del cuento o contra quién. Para un escritor (al menos para un escritor como yo), leer este libro es como entrenar la cabeza sobre los mecanismos básicos de la ficción. Y lo que indica que su autor es digno de lectura es que hasta en sus propuestas más burdas, el lector encuentra oro.

Bien por Dan Turner.



“MADONNA NO EXISTE”: VUÉLVETE LOCA

October 3rd, 2011 Migoya

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Madonna no existe es una de esas novelas gráficas llamadas a triunfar: además de su brillantez conceptual, apela al que posiblemente sea el único colectivo social al que aún le queda dinero en España para gastar en cultura.

Tras su debut como guionista de cómic en la edificante Marica tú (un proyecto que tuve el placer de vehicular como editor para Ediciones Glénat), el eterno adolescente Julián Almazán cerró un proyecto de álbum con Edicions de Ponent en el que llevaría la rienda autoral completa, responsabilizándose de guión y dibujo (Alfonso Casas, el dibujante de Marica tú, también está preparando un proyecto en solitario para la misma editorial). El primer resultado es este Madonna no existe, con el que Almazán entra a saco en ese universo pop que tanto le inspira para su propio blog.

Yo, que soy fan irredento de las conspiraciones poperas desde el nefasto estreno español de la maravillosa Jossie and the Pussycats, me tomo Madonna no existe con la poca distancia que requiere: se sea fan o no de la desmochada ambición rubia, cualquier simpatizante (ya no digo amante para no generar prejuicios) de la música comercial se deleitará con la parada de monstruos (digo, de divas…) que desfila por las páginas de este tebeo: Kylie Minogue, Britney Spears, Whitney Houston, y no podía faltar, claro está, Lady Gaga, son algunas de las mamarrachas o estrellas no-tan-fugaces que cruzan por las viñetas de esta obra, donde Almazán demuestra que el concepto de muppet se puede aplicar perfectamente a la historieta: sus propios “teleñecos” dibujados encajan perfectamente con el colorido espíritu de lo narrado.

¡Anímate y compra Madonna no existe! ¡No tienes que ser maricón para disfrutarla!

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LOS SILENCIOS INCÓMODOS DE OSS 117

September 12th, 2011 Migoya

Conversación entre el jefe del Servicio Secreto Francés y el agente OSS 117:

-(Este ex nazi refugiado en Río) ha decidido chantajear a Francia.

-¿Tenemos que detenerle?

-No. Tenemos que pagarle.

-Vaya, qué cosas.

-Posee un microfilm con una lista de franceses que colaboraron con el régimen nazi.

OSS 117 Perdido en Río… de Michel Hazanavicius

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Pese a que ambas películas se han estrenado en España, no ha sido hasta este verano que tuve conocimiento de la existencia de OSS 117: El Cairo, nido de espías y su aún mejor secuela OSS 117: Perdido en Río… Dirigidas con primor por Michel Hazanavicius, ha sido siguiendo el hilo de su reciente nominación a la Palma de Oro de Cannes por su último filme, El artista (su actor fetiche sí ganó el Premio al Mejor Actor), que llegué a saber de estas dos obras maestras del cine paródico.

Sí estaba al tanto de la existencia literaria del agente espía francés Hubert Bonisseur aka OSS 117, creado por Jean Bruce cuatro años antes de que Ian Fleming se inventara a 007, pero no he leído ninguna de sus novelas (de niño me quedé en Jerry Cotton…) ni visto ninguna de sus adaptaciones “serias” a la gran pantalla.

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OSS 117 es un dechado de machismo, xenofobia y cerrilidad. Esas cualidades que probablemente ya detentaba su encarnación original (no en vano, James Bond también hacía gala, en mayor o menor grado, de todas ellas) son a buen seguro el motivo por el que, con la perspectiva socarrona que proporciona el tiempo, el dúo Hazanavicius&Dujardin haya decidido radicalizar el tono del personaje para que contrastara con nuestra mirada amable de ciudadanos del Siglo XXI. La fórmula funciona, especialmente en la segunda parte, ambientada en los años 60 en pleno bullicio hippie: ahí el garrulo de OSS 117 todavía destaca más.

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Cualquier fan de las novelas de Fleming o las pelis de Bond va a disfrutar como un enano viendo estos dos filmes: el secreto está no solamente en que resultan divertidos hasta la histeria (he llorado de risa varias veces durante su visionado, que reiteraré en un futuro próximo), sino porque además ambas están soberbiamente realizadas: su director las ha concebido como ejercicios retro (una situada en los años 50, otra en los 60), con una dirección acorde con el cine espectáculo propio de cada década correspondiente. El resultado es apabullante: si no te ríes con los gags (¿pero cómo no reírse con el asesino asiático que, disfrazado de chófer, recibe a OSS 117 diciéndole: “Bienvenido a Río”; o cuando entre entre su jefe y él se establece un silencio incómodo que ni siquiera el “mejor agente francés del mundo” sabe cómo superar con éxito?), el placer de mirar y reconocer estilemas clásicos, muchas veces pervertidos adrede, es suficiente para colmar cualquier expectativa. A veces se unen las dos vertientes con resultados gloriosos: véase el gag de 0SS 117 echándose a la cama con una fan suya, mientras la cámara se retira discretamente para dejar fuera de campo el fragor sexual… sólo para tener que volver apresuradamente hasta la mesita al chocar con un espejo donde se refleja el escarceo carnal de forma nada elegante.

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Pero lo que me ha dejado anonadado es la dureza y contundencia de los chistes xenófobos: judíos y musulmanes son los que más reciben (con una desfachatez que hace mirar por encima del hombro a la espera de que nos salte encima algún censor “humanista”), pero los estadounidenses y los propios franceses (véase el gancho a la quijada colaboracionista en la cita inicial de este texto) no se salvan de la andanada, como es de esperar en una comedia inteligente. Ese punto de vista galo es además el que proporciona un aire novedoso a la revisitación de género: esta vez el ombliguismo no es yanqui, sino gabacho. Quizá ése sea precisamente también el motivo de la ausencia de éxito en España de estas dos películas, pero es lo que definitivamente las confiere de frescura y personalidad.

En ambas entregas hay  diálogos memorables a mansalva. Puede que mi favorito sea éste:

“-Agente Koulechov: (Los hippies) quieren cambiar el mundo.

-Agente OSS 117: ¿Cambiar el mundo? ¡Qué idea más rara! El mundo está bien, ¿por qué cambiarlo?

-Agente Koulechov: Por ejemplo, predican hacer el amor, no la guerra.

-Agente OSS 117: Pero una cosa no quita la otra. Yo siempre he hecho ambas cosas y hasta ahora no he tenido ninguna queja.

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Mención aparte merece Jean Dujardin: su talento para representar la ególatra estultez de OSS 117 es fabuloso, pero además agrega esa candidez convencida que es la que consigue que, pese a todo, el descarado fanfarrón nos caiga bien. Poseedor de un notable juego de cejas, Dujardin mata accidentalmente y provoca que sus colores nacionales sean aborrecidos allá donde va… pero aun así, uno desea que salga con fortuna de todos sus líos.

Afortunadamente más cercanas de 07 con el 2 delante (aquella desternillante parodia de Bond centrada en el camarero español Jaime Bonet, fruto de la alianza de talentos de Ignacio F. Iquino, Armand Matias Guiu y Cassen, ahí es nada) que de Austin Powers, estas dos películas maravillarán a todo fan genuino de Bond & C.I.A. que tenga sentido del humor…

No veo el momento de volver a verlas.



“ATLAS & AXIS” DE PAU: LA FELICIDAD HECHA TRAZO (Y NO TRIZA)

September 5th, 2011 Migoya

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En España sobran indignados y faltan profesionales.

Ése y no otro es el motivo de que un dibujante de la brillantez de Pau haya habido de esperar quince años para publicar una saga tan espectacular y rutilante como ésta, y que para disfrutar de su versión española haya tenido que publicarse primero en una industria cultural consolidada como la francesa. Tras casi veinte años trabajando en la profesión de los cómics, como autor y editor, creo que hasta que no hagamos procesión de humildad y aceptemos que somos una sociedad más analfabeta y menos entregada a vehicular los sueños que los imperios estadounidense y galo, difícilmente podremos quejarnos de nada que no sea nuestra propia ineptitud. Mientras sigamos en una “industria” de la que sus propios artistas no pueden vivir, no creo que tengamos derecho a nada más que a trabajar más duro y con más entusiasmo, exigiendo, eso sí, a los editores las condiciones de dignidad y derechos que el sistema en que habitamos nos ha enseñado a exigir. Lo demás es fomentar el inmovilismo, el oscurantismo, el cretinismo y la corrupción por la que somos tan célebres internacionalmente.

El primer tomo de “La saga de Atlas & Axis” es una de las experiencias infantiles más gozosas que he vivido como lector adulto de tebeos. Pau tiene en sus manos ágiles algo que le hace único: transmite felicidad con su dibujo. Su universo es colorista y su humor blanco, pero la ingenuidad premeditada que en cualquier otro artista se me haría insoportable, en el mallorquín deviene pura sensación de encantamiento: un chiste como el de “En casa del herrero sólo había cuchillos de palo, pero he encontrado esta espada de los piratas” me parece toda una declaración de principios, sobre la pureza de la mirada, sobre la predisposición al juego, sobre la esencia de la aventura… es como volver a leer por vez primera “La isla del tesoro”. Nunca he sido muy fan de los “funny animals” y jamás me han gustado los perros (supongo que porque no puedo soportar que guarden tanta fidelidad a amos tan poco dignos de ella): pero uno termina enamorado de Atlas, Axis, Mika, Raposa… y toda la variedad de personajes que enriquecen el universo cánido de la saga.

Esa ingenuidad premeditada (y sólo superficial) del álbum permite también a Pau plasmar de manera aparentemente inofensiva auténticos posicionamientos de sensibilidad desbordante sobre lacras muy humanas, como la guerra o la venganza. Pau tiene el don de dibujar violencia sin dejar de ser apto para todos los públicos (y sin que se vea obligado a prescindir de un profundo discurso anti-violencia). La condena de la violencia en Pau te desarma. Cuando digo que leer “Atlas y Axis” resulta una experiencia infantil, no me refiero a que sea un cómic (sólo) para niños: sino a que el placer que evoca bebe directamente del que sentíamos como niños al descubrir un mundo nuevo. Se me ocurren pocos ejemplos de historieta más recomendable para niños Y adultos. Regálense este tebeo: lo agradecerán ustedes y toda su familia.

Un olé a Pau por su talento y otro olé a la editorial Dibbuks por la edición y por un catálogo que cada vez me recuerda más a las dichosas (en su sentido literal) experiencias que de niño vivíamos cuando los padres nos compraban la Colección Olé.



UN GRAN GUIONISTA DE NUESTRO TIEMPO

August 4th, 2011 Migoya

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“Había inaugurado una tradición de cobardía sentimental que, más de una década después, sigue vigente”. Contrareloj, de Alejo Valdearena y Pier Brito

Con un panorama guionístico español que aún tiene mucho más que dar de sí, la presencia en Barcelona del argentino Alejo Valdearena sería motivo suficiente para forzarle a abrazar en exclusiva la nacionalidad española.

Ahora, por fin, nos regala una nueva obra: Contrareloj.

No siento ninguna nostalgia generacional hacia Regreso al futuro (y eso que la vi cuando había que verla, a los 14) ni simpatía a priori por la época y lugares comunes que toca cualquier recreación ochentera que se precie. Lo diré a las claras: me suda la polla la nostalgia. Sin embargo, con un punto de partida bastardo, una especie de revisitación paródica del filme de Robert Zemeckis (también con mad doctor y con máquina del tiempo en forma de coche, que no es un Delorean precisamente), Valdearena construye un divertidísimo puzzle temporal (las idas y venidas de una fiesta en los años 80 por parte de un muchacho que veinte años después no ha olvidado su primer amor) que no desagradaría a Nacho Vigalondo y, sobre todo, nos endosa un canto a la vida, a la adolescencia y hasta a los errores que cometemos cuando somos unos felices inconscientes, que le proporcionan su inesperada dimensión universal por encima de cualquier lastre referencial. Es la DOBLE nostalgia: Valdearena parodia Regreso al futuro ¡para hacer su Verano del 42!

El conjunto es muy entretenido, pero las pinceladas humanizantes (siempre ejecutadas con clase, sin zafiedad sentimentaloide) de Valdearena son lo importante: uno entiende a los protagonistas, sufre, se divierte y emociona con ellos… Ése es el toque que cuenta. Lo que convierte una obra coyuntural en un cómic que importa a quien lo está leyendo.

Igual que nuestro McFly de turno vive regido por ese gran inhibidor (y también protector) de la vida que es la timidez, provocando en el lector las ganas de sacudirle de la pechera hasta que atesore suficiente confianza en sí mismo para atreverse a declarar su amor a la chica que le tiene sorbido el seso… a mí me dan ganas de coger de la pechera al Sr. Valdearena y sacudirle hasta que se convenza de que su talento es extraordinario: “¡Queremos más guiones tuyos, cabrón!”.

En la parte gráfica, Pier Brito da una lección de cómo combinar la impecabilidad técnica de la escuela argentina con una adecuada hipertrofia expresiva que los protagonistas adolescentes le exigen.

No se dejen engañar por la apariencia: Contrareloj les puede parecer un tebeo pequeñito, ¡incluso sospecho que se lo puede parecer a su propio guionista!, pero ya saben: en los frascos pequeños…

…aguardan los viajes espacio-temporales más alucinantes.



ADIÓS A JOSEP SANCHÍS, PAPÁ DE PUMBY

August 3rd, 2011 Migoya

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La noticia de hoy es mala:

http://www.lasprovincias.es/v/20110803/culturas/pumby-pierde-padre-20110803.html

Gracias a Josep Sanchís y su maravillosa obra, y gracias a todos los que con su cariño y devoción se han hecho eco de esta triste noticia y continuarán difundiendo el cómic autóctono.



HITLER IN LOVE… Y ON LINE

July 15th, 2011 Migoya

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Para celebrar la apertura del canal de cine alternativo Underbrain Channel, se ha estrenado por fin íntegro el cortometraje Hitler in Love, con guión mío y animación de Bouman.

Ya podéis disfrutar ‘on line’ las románticas y épicas aventuras de este joven Hitler enamorado: el comienzo de una leyenda. Para saber más sobre este corto, también podéis consultar el artículo que el diario El País publica hoy sobre nuestra obra.

Underbrain Channel es un canal internetero que ofrecerá en su página ficción audiovisual poco estandarizada. En breve hablaré más sobre su original oferta.



MI HOMENAJE A FACUNDO CABRAL

July 11th, 2011 Migoya

“Me gusta el sol y la mujer cuando llora, las golondrinas y también las señoras. Saltar balcones y abrir las ventanas. Y las muchachas en Abril… Me gusta el vino tanto como las flores. Y los amantes, pero no los señores. Me gusta ser amigo de los ladrones. Y las canciones en francés…”. No soy de aquí, ni soy de allá de Facundo Cabral.

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Jamás he escuchado cantar a Facundo Cabral. Pero de niño era fan de dos de sus canciones, que repetía de memoria hasta la saciedad: lo cual me convierte probablemente en el mayor experto español de mi generación en este cantautor argentino.

Ahora, con su lamentable fallecimiento, quizá más implacablemente irónico si cabe en contraste con la bonhomía de la filosofía vital de su obra, recupero para vosotros los dos grandes temas suyos que yo me apropiaba feliz en mi niñez:

1) No soy de aquí, ni soy de allá es su himno más conocido, una declaración de principios como My way o El Rey, pero regida en su caso por el ascendiente del vagabundeo bohemio y la ausencia absoluta de jactancia. Fue una de las primeras versiones que Julio Iglesias introdujo en su repertorio (concretamente en 1972), con la sublime languidez que le caracteriza, reconvirtiéndolo en una oda a la tristeza: de hecho, la frase “y ser feliz es mi color de identidad” queda transformado en boca del intérprete español en todo lo contrario, por obra y gracia de un “NI” intercalado.

2) Señora de Juan Fernández es una deliciosa canción bufa en la que un hippy muy facundo intenta convencer a una señora bien de que él es buena persona (”Ya no le pego a mi abuelita y con la escopeta no le tiro a nadie”), para anunciarle finalmente que pronto se convertirá en su yerno (”…Y dentro de una o dos semanas, nuestra familia será aumentada”). Imaginaos mi delectación infantil al cantar la letra, toda una sátira sobre el descarnado mundo adulto que me esperaba con las piernas abiertas. La versión que yo adoraba es ésta, a cargo del compatriota de Cabral, el gran Jairo.

Triste, tristísimo y atroz suceso lo ocurrido a Facundo Cabral, cantautor pacífico y pacifista, sorprendido por las balas salidas de pistolas en manos de malos salvajes.

Descanse en paz y con nuestro sincero agradecimiento a su legado.