…Y BAILARÉ SOBRE MI TUMBA
Una de las experiencias más espeluznantes y sorprendentes que viví el año pasado en Lima fue como espectador del espectáculo Danza Total, ofrecido en el Centro Cultural de la Universidad Tecnológica del Perú. Me considero un absoluto profano en esta modalidad artística, por más que me convenza a mí mismo de lo sensible que soy a la materia porque me emociono viendo Cisne Negro. Sin embargo, uno de los números incluidos en esa exhibición de danza contemporánea me dejó la piel de gallina y el alma de cordero.
Se trataba de Todos los cuerpos, un show del grupo Pulso Danza, donde tres dotadas bailarinas se retorcían y retozaban como extraños seres irreales, adquiriendo los rasgos neutros de su máscara aquellas connotaciones emocionales que sus cuerpos sugirieran con sus contrahechas posturas y contorsiones. Durante varios minutos me sentí trasladado a un tenebroso y primigenio mundo paralelo que habitaba en algún interior desconocido pero familiar de mi mente. Fue una experiencia terrorífica y al mismo tiempo alucinante.
Las tres bailarinas que conforman Pulso Danza (Ani Chung, Anai Mujica y Tatiana Vizcarra) mantienen un blog abierto, tan inhóspito como el alma de sus personajes sobre el escenario, donde podéis admirar algunos interesantes vídeos y fotos de sus criaturas. Pero os aconsejo que, si tenéis oportunidad, veáis el espectáculo en directo.
A mí me está sirviendo de enorme inspiración…
PD. Las miembros de Pulso Danza me informan a raíz de esta entrada en mi blog del sustrato teórico que tiene su número: está basado en la teoría de la “máscara neutra” que articuló y popularizó en Occidente el maestro francés de mimos y actores Jacques Lecoq. Los bailarinas de Pulso Danza asumen que la máscara “quita el gesto social del rostro y pasa la expresividad al cuerpo”, pero ¡conciben la pavorosa idea! de resituar la máscara no sobre sus caras, sino ENCIMA de sus cabezas. Para mí resulta LA innovación sublime y aterradora: la cara sobre la testa. El efecto que consiguen con esa simple modificación es sencillamente demoledor.
Fotos de Germán Tejada.
March 24th, 2011 at 10:15 am
Si que da yuyu. Parece que se han escapado de una pesadilla. ¿ Conoces la obra de Odilon Redon ? No es por echarme el moco pero me lo recuerdan.
March 24th, 2011 at 1:06 pm
Pues no la conozco, no. Yo soy un inútil en danza (nunca mejor dicho).
De hecho, hablé con las propias bailarinas y ellas me explicaron que todo procedía de una teoría sobre la máscara y el otro, de un famosísimo bailarín francés. Pero se me olvidó el nombre (y eso que hace meses hallé info sobre el tema). Ahora les he pedido por mail que vuelvan a ilustrarme sobre la cuestión.
Te aseguro que su show fue un momento mágico.
March 24th, 2011 at 8:33 pm
Rodilon era un pintor francés . Parece que han saltado del cuadro , perdona por no especificar antes. Me recuerdan sobre todo uno que creo que se llama La araña que llora. Pero bueno por asociaciones raras igual a alguien le recuerda a The Ring. Te creo en lo de la magia , es el ritual que aún perdura en la danza y el teatro , escepto en las funciones escolares de fin de curso, ese azote de la humanidad .
March 26th, 2011 at 10:06 am
Malivern, échale un vistazo a la posdata que he añadido con nueva información en el propio “post”: creo que resulta muy aclarador e interesante.
March 27th, 2011 at 2:02 pm
Parece muy interesante el montaje, por la sensación de deformidad con la variación de la posición de la máscara. Yo he ido a menudo a ver espectáculos de danza y, o bien la coreografía o el tema es aburrido, o bien a los intérpretes les falta técnica. Esto en cambio parece interesante por amblos aspectos.