Masami Kurumada
El nacido en Tokyo el 6 de Diciembre de 1953, es seguramente uno de los autores más famosos y apreciados. Desde pequeño,
Masami tuvo pasión por el dibujo, lo que lo llevó a participar en varios concursos hasta ganar, en uno de ellos, el máximo galardón al presentar su trabajo titulado
Otokoraku (1974). Fue así que un editor lo contrató para que trabajara como su asistente, mejorando su estilo durante los siguientes tres años de su vida. A la edad de 21 años, el joven mangaka debuta en las páginas de
Shônen Jump de la editorial Shueisha, de la mano de
Sukeban Arashi, obteniendo de inmediato un gran reconocimiento. Su fama fue en aumento junto al repertorio de sus obras, entre las que se destacan
Ring Ni Kakero (entre 1977 y 1981),
Fuma No Kojiro (1982),
Otoko Zaka y
Raimei No Zaji (ambas en 1988). Pero el pináculo de su increíble crecimiento lo recoge merced a
Saint Seiya (creada entre 1985 y 1991), una obra extraordinaria desde el punto de vista narrativo, que es publicada en el año 1986 reuniendo 28 volúmenes y que más tarde es adaptada al animé, alcanzando una totalidad de 144 episodios más 13 OVAs (hasta el día de la fecha) que engloban la llamada "saga de Hades", estos producidos en el año 2002.
Sus obras fueron publicadas en forma exclusiva por la revista
Shônen Jump hasta 1994, siendo la última en editarse
Silent Knight Shô (1993), que por la notable semejanza con
Saint Seiya no logra ser un gran suceso y es licenciada.
Su carrera a partir de este hecho parecía terminada, pero gracias a
Kadowaka Shôten que publicó su obra
BT´X, comercializada entre los años 1994 y 2000, regresa al camino del éxito. Tan es así que apenas terminada de diseñar esta saga, todos los fanáticos estaban esperando su continuación. El último trabajo del mangaka, aparentemente, se centra en la producción de la segunda parte de
Ring Ni Kakero.
En cuanto a los diseños,
Kurumada no tiene un buen trazo gráfico y esto puede verse reflejado en la anatomía de los personajes que, además de ser muy simples, son algo desproporcionados; sin embargo resulta muy eficaz a la hora de crear el marco en el que se desarrollan las historias, todas ellas muy bien ambientadas.
Ante la duda, el fanático puede valerse de un método infalible para advertir si el Manga que tiene en sus manos es de
Masami Kurumada o no; el autor no puede contenerse y siempre incluye un personaje idéntico a Seiya, que suele ser el protagonista principal.